Silenciosamente
entr� tu mirada en la m�a
y tu presencia empez� a dejar huella,
como caricia lejana de amor sin due�o,
como sue�o dorado a la luz del d�a,
como canci�n inefable, m�gica y bella;
sin querer me entregu� a �ste ensue�o,
calladamente, sin t� saberlo soy tuya.