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Tu coraz�n
sin freno
Poema de
Francisco Arias Sol�s - Espa�a
C�mo
sent� yo entonces, amor m�o,
tu coraz�n bajo mi pecho amante.
Ard�amos los dos en una misma
llama de amor, de m�sculos, de sangre.
C�mo sent� yo entonces el galope
de tus pulsos sin frenos... Delirantes
gem�amos los dos en angustiada lucha,
mientras hu�a el ciervo de la tarde.
T�
y yo nos encontr�bamos en medio
de la tierra y los aires.
Era un milagro amarse de ese modo
tan sencillo y tan grave.
Y todo era un asombro que asist�a
al incre�ble trance.
Ni
el canto de los grillos, ni el silencio
desnudo de los �rboles,
ni el sue�o de las nubes incendiadas,
ni el vuelo jubiloso de las aves,
pudieron contemplar mayor prodigio
que aquel de nuestros p�lpitos amantes.
Tus
aromados senos, tus dulc�simos
senos temblaban horadando el aire
cuando mi boca te absorb�a el sue�o
sin cumplir de la sangre.
Eramos
como ramas sacudidas
por un viento implacable.
Tu
vientre se encrespaba a mi fiereza
de temblores incesantes.
Y tus labios buscaban ese beso
que a dentelladas alumbr� en tu carne.
Qu�
angustia nos un�a, con qu� fuerza
brazos y piernas apret�banse...
Y c�mo yo sent� tu coraz�n sin freno
mientras hu�a el ciervo de la tarde.
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